11 5 / 2014

¿Sueñan nuestros cuerpos cuando dormimos? 
¿Por qué tiemblan, vibran, cuando nosotros estamos sumidos en las brumas de lo desconocido? ¿Dónde va mi cuerpo cuando duermo?
Olvidamos, pero nuestros cuerpos no. 
Ellos fluyen, dejándonos atrás, los dedos tocan, con sentido del tacto que nuestra piel consciente no tiene, cosas que están pero no vemos. 
A veces basta entrecerrar los ojos para casi sentir lo que mi cuerpo sueña. 

¿Sueñan nuestros cuerpos cuando dormimos? 

¿Por qué tiemblan, vibran, cuando nosotros estamos sumidos en las brumas de lo desconocido? ¿Dónde va mi cuerpo cuando duermo?

Olvidamos, pero nuestros cuerpos no. 

Ellos fluyen, dejándonos atrás, los dedos tocan, con sentido del tacto que nuestra piel consciente no tiene, cosas que están pero no vemos. 

A veces basta entrecerrar los ojos para casi sentir lo que mi cuerpo sueña. 

02 5 / 2014

¿Por qué sentimos esta necesidad de amar? Yo lo siento así: Necesito el darme, el entregarme sin sentido. Como si me dejara caer de espaldas. 
Lo veo como un paseo de ojos cerrados, mi cuerpo fluctuando del cielo a la tierra, en un descenso sin rumbo ni miedo. Al caer, la hierba. Las espumas y nada más. 
Pero aqui no hay prados celestes, sólo brumas inciertas y paisajes de invierno. 
Las sábanas, ese eterno velamen, sin viento que las meza, sin rumbos que cuenten historias y lugares. 
Nada que decir, 
y sin embargo no puedo sentirme sola, no puede dolerme el alma, tampoco el corazón. 
Encuentro bellas personas en mis derroteros marítimos y son encuentros que me llenan de amor por todas las cosas de este mundo y que me dan fe en mi misma, en los demás y en este mundo, 
un mundo que no necesita de mi fe ni de ninguna para ser magnífico, 
pero es que a veces mis ojos necesitan de un lustre especial que me renueve y eso lo encuentro en estos caminos cruzados de paseantes como yo. 

Surfing with my gun made out of wood and sharing home made pizzas. 

¿Por qué sentimos esta necesidad de amar? Yo lo siento así: Necesito el darme, el entregarme sin sentido. Como si me dejara caer de espaldas. 

Lo veo como un paseo de ojos cerrados, mi cuerpo fluctuando del cielo a la tierra, en un descenso sin rumbo ni miedo. Al caer, la hierba. Las espumas y nada más. 

Pero aqui no hay prados celestes, sólo brumas inciertas y paisajes de invierno. 

Las sábanas, ese eterno velamen, sin viento que las meza, sin rumbos que cuenten historias y lugares. 

Nada que decir, 

y sin embargo no puedo sentirme sola, no puede dolerme el alma, tampoco el corazón. 

Encuentro bellas personas en mis derroteros marítimos y son encuentros que me llenan de amor por todas las cosas de este mundo y que me dan fe en mi misma, en los demás y en este mundo, 

un mundo que no necesita de mi fe ni de ninguna para ser magnífico, 

pero es que a veces mis ojos necesitan de un lustre especial que me renueve y eso lo encuentro en estos caminos cruzados de paseantes como yo. 

Surfing with my gun made out of wood and sharing home made pizzas. 

11 4 / 2014

Las cosas vibran,
cada una con su propio sonido especial.
A veces, sólo a veces, son el mismo que el mío,
y a veces no.
Hoy la tabla, la gente y el sitio hacíamos el mismo son.

(Santa Marina, Liencres y Somo)

03 4 / 2014

El estilo y la técnica: 

A través del curso de entrenadores de surf estoy mejorando mi nivel porque me planteo qué hace mi cuerpo cuando estoy en el agua. Es como una toma de conciencia, igual que la Eutonia de mi amiga Elisa. 

Si todos los días fuese capaz de escuchar el mar, la tabla y a mi misma surfearia mucho mejor: 

No es una cuestión naif esto de escuchar los susurros de la tabla de madera. Es como una vara que resuena y repite el eco de lo que el mar dice. Y si quiero estar bien tengo que ser capaz de escuchar de esta manera, tengo que saber detenerme cuando no siento. 
Entonces es cuando podré fluir y cuando podré ver cómo pongo una rodilla, cómo la ola abrirá o cómo tengo que frenar la tabla. Y hasta tendré la fuerza para responder con la actitud necesaria cuando alguien me agreda, ya sea quitándome una ola, ya sea respondiéndome mal. Y permitirá sonreír y que los otros me sonrían y me digan cosas bonitas y hasta me den consejos de los buenos. 
Como los que me dio Iker Acero para hacer un tubo de espaldas o detalles bonitos como el de Manu de Surfingbizkaia sobre mi surfing y el minivideo de Ogeia: 
HEY RIDER!!!!! 

un dia de surfing en Sopelana. Foto de Willy Uribe.

El estilo y la técnica:

A través del curso de entrenadores de surf estoy mejorando mi nivel porque me planteo qué hace mi cuerpo cuando estoy en el agua. Es como una toma de conciencia, igual que la Eutonia de mi amiga Elisa.

Si todos los días fuese capaz de escuchar el mar, la tabla y a mi misma surfearia mucho mejor:

No es una cuestión naif esto de escuchar los susurros de la tabla de madera. Es como una vara que resuena y repite el eco de lo que el mar dice. Y si quiero estar bien tengo que ser capaz de escuchar de esta manera, tengo que saber detenerme cuando no siento.
Entonces es cuando podré fluir y cuando podré ver cómo pongo una rodilla, cómo la ola abrirá o cómo tengo que frenar la tabla. Y hasta tendré la fuerza para responder con la actitud necesaria cuando alguien me agreda, ya sea quitándome una ola, ya sea respondiéndome mal. Y permitirá sonreír y que los otros me sonrían y me digan cosas bonitas y hasta me den consejos de los buenos.
Como los que me dio Iker Acero para hacer un tubo de espaldas o detalles bonitos como el de Manu de Surfingbizkaia sobre mi surfing y el minivideo de Ogeia:
HEY RIDER!!!!!

un dia de surfing en Sopelana. Foto de Willy Uribe.

02 4 / 2014

Mind Surf:
Música sin carácter gime de fondo en el bar. Las amplias cristaleras sólo muestran este espacio vacío. Hay varios trenes detenidos, como lombrices durmiendo dentro de sus agujeros en el barro.
Sin embargo mi mirar no es apagado, chispea como este café, me quema la lengua porque mi cuerpo entero bulle y estoy emocionada.
Estoy viva porque incluso en un día amodorrado como hoy mis ojos brillan y mi piel como que se tuesta de dentro hacia fuera.
Ayer la miel rezumaba de mí pues hasta los desconocidos paraban para charlar conmigo.
Hoy he hundido mis pies en el fondo oceánico y las olas se escondían detrás de los acantilados.
La felicidad no cuesta nada, es una actitud, una predisposición. Una voluntad que no se debe dejar pudriéndose sin remedio. No es una incógnita o un meandro de un río estancado. Es mí particular torrente de emociones y ahora mismo mi pulso corre rápido y no quiere mencionar detalles de la madera y las ondas que lo agitan.

De Zaragoza hasta la playa.

21 3 / 2014

Los Encuentros marcados:

El surf es una metáfora de muchas cosas. Ya sea de lo que dejamos pasar, ya sea de lo que nos cae ncima sin que lo hayamos visto venir…

También es un ejemplo de como las cosas son inevitables: una llamada y giramos el volante, y ese cambio convierte un dia normal en un feroz dia de sol con olas magníficas y poca gente, donde los límites personales y el terror a la mar abierta se llevan a otro nivel de conocimiento y percepción.

Yo no sé navegar a vela, sólo conozco las márgenes de una pequeña parte del Atlántico. Basta esta pequeña reflexión para darme cuenta de lo poco que sé del mar. Y aunque fuera marinera consumada seguiria sabiendo poco de este extraño amante fantástico que nunca tiene ni cara ni cuerpo.

La obsesión de dar nombre a lo que desconocemos. El miedo y la curiosidad. No hay nada más apelativo.

Mientrastanto algunos buscan el reconocimiento de los otros, algunos buscan algo que los guie en esta vida y otros simplemente no se plantean nada y sólo van a la mar, a sentirse bien. Aunque no siempre funcione porque el mar saca todo lo bueno pero también lo terrible que tenemos dentro.

Hay dias en que las olas nos transforman en círculos infinitos de perfección. Y hay dias en que el agua nos traspasa y todas nuestras flaquezas chocan contra estas viajeras moribundas que nos dicen adiós al pasar por debajo de nuestros pies.

La pequeña efímera vida de las olas. Nuestros caminos parece que están marcados, para encontrarnos o desencontrarnos, de forma incansable por los siete océanos.

La Triangu, Sopelana. Recuerdos de Valdearenas.

23 2 / 2014

"Morir es lo último" 
(frases en torno a una gun de Ahau Surfboards y Flama Surf) 
No esperes que los otros te acepten, 
porque no lo harán.
No esperes que te entiendan, no pueden.
La empatía es un espejismo. Una posibilidad, talvez un reflejo en el cristal. Pero nunca una realidad entera.
Intenta sólo aceptarte y entenderte a ti misma, es lo único que podrás hacer.
Y probablemente fracases pues siempre habrá algo en ti de inesperado.
Lo que no hagas es defraudarte, ni engañarte. Ni dejes que tus esperanzas se diluyan.
El atavismo de la mar, el subconsciente de lo salino, los polos opuestos metálicos que flotan en iones en estas aguas.
Todo se auna para hundirme en mi misma.
Todavía no he conseguido desatarme de mi dependencia de los otros. Del deseo de aceptación, incluso del de admiración.
Pero reflexiono sobre los estragos que produce desear e intentar ser realmente libre, intentando hacer siempre lo que más se prefiere en vez de aquello que nos obligan. Y lo que debo aprender es a no sufrir por aquello que no puedo cambiar. A no dejarme enloquecer por mis pasiones.
Cuando eso consiga seré mucho más feliz.
"Actos de Amor". Playa del Sardinero. Olas en Cantabria.

"Morir es lo último"

(frases en torno a una gun de Ahau Surfboards y Flama Surf)

No esperes que los otros te acepten,

porque no lo harán.

No esperes que te entiendan, no pueden.

La empatía es un espejismo. Una posibilidad, talvez un reflejo en el cristal. Pero nunca una realidad entera.

Intenta sólo aceptarte y entenderte a ti misma, es lo único que podrás hacer.

Y probablemente fracases pues siempre habrá algo en ti de inesperado.

Lo que no hagas es defraudarte, ni engañarte. Ni dejes que tus esperanzas se diluyan.

El atavismo de la mar, el subconsciente de lo salino, los polos opuestos metálicos que flotan en iones en estas aguas.

Todo se auna para hundirme en mi misma.

Todavía no he conseguido desatarme de mi dependencia de los otros. Del deseo de aceptación, incluso del de admiración.

Pero reflexiono sobre los estragos que produce desear e intentar ser realmente libre, intentando hacer siempre lo que más se prefiere en vez de aquello que nos obligan. Y lo que debo aprender es a no sufrir por aquello que no puedo cambiar. A no dejarme enloquecer por mis pasiones.

Cuando eso consiga seré mucho más feliz.

"Actos de Amor". Playa del Sardinero. Olas en Cantabria.

20 2 / 2014

Elephants in the sky:
"La pistola no se saca si no vas a usarla"
Frases míticas hay muchas pero situaciones reales donde estas palabras sean de significado tan pleno como para mi lo son, hay pocas.
El miedo que a veces yo misma me inspiro es un reflejo de lo desconocido que hay en mí.
Todo lo que podría decir sobre los motivos de esta elección salvaje ya ha sido escrito. Y de hecho no estoy segura de lo que me impulsa ahora mismo. Más bien diría que ha venido a mí y que simplemente me he limitado a abrazarlo y que el lugar hasta donde quiero llegar está en ese desconocido que yace en mí.
Si me lo pregunto, ahora mismo ya he llegado más lejos con mi surf de lo que jamás imaginé cuando lo probé por primera vez.
Y como dice un buen amigo, no interesa ser un máquina del surf ni de nada; lás máquinas son impersonales y frías. Lo que interesa es no perder el placer de la primera vez, el “c’est incroyable” infantil que jamás deberíamos olvidar.
No necesito de olas grandes para maravillarme con el surf pero creo que las mares grandes forman parte de mí, o al menos eso me han dicho los cormoranes y los araos comunes.

Elephants in the sky:

"La pistola no se saca si no vas a usarla"

Frases míticas hay muchas pero situaciones reales donde estas palabras sean de significado tan pleno como para mi lo son, hay pocas.

El miedo que a veces yo misma me inspiro es un reflejo de lo desconocido que hay en mí.

Todo lo que podría decir sobre los motivos de esta elección salvaje ya ha sido escrito. Y de hecho no estoy segura de lo que me impulsa ahora mismo. Más bien diría que ha venido a mí y que simplemente me he limitado a abrazarlo y que el lugar hasta donde quiero llegar está en ese desconocido que yace en mí.

Si me lo pregunto, ahora mismo ya he llegado más lejos con mi surf de lo que jamás imaginé cuando lo probé por primera vez.

Y como dice un buen amigo, no interesa ser un máquina del surf ni de nada; lás máquinas son impersonales y frías. Lo que interesa es no perder el placer de la primera vez, el “c’est incroyable” infantil que jamás deberíamos olvidar.

No necesito de olas grandes para maravillarme con el surf pero creo que las mares grandes forman parte de mí, o al menos eso me han dicho los cormoranes y los araos comunes.

11 2 / 2014

LA ETERNA BREVEDAD DE LAS COSAS:

No estoy de acuerdo con la brevedad de las cosas hoy en dia…y no me gusta dar por entendido que mi tabla va a durar poco.
Algo hecho con tanto cariño, con el deseo de ser objeto de pasiones, de ser fuente de placeres sin nombre, algo que está hecho con las manos…
Cómo podemos dar por sobre entendido que algo así lo romperemos fácilmente, que no nos acompañará largos años?
Me resisto a creer que tenga que ser así. Admito y admiro la belleza de lo efímero. Somos efímeros por naturaleza.
Pero cuando mis manos se deslizan por los suaves cantos de una tabla, cuando mi vista se regocija con las sendas que traza ella al surcar la mar… cómo puedo dar por hecho que ella no envejecerá al mismo tiempo que yo? Incluso puede que parta en ese mismo baño…
Me resisto a creerlo cuando sé que ella puede ser un ente vivo, con personalidad propia. Sonará hippy de pacotilla pero quien tenga una tabla de madera sabrá de lo que hablo. Porque cuando surfeas con una tabla de madera el baño no es sólo tuyo, es de las dos. Y cuando esa tabla sea tan vieja que se convierta en polvo, como lo haré yo, sé que todo seguirá igual.
Y pienso que así es como debería ser.

(espero, espero el primer gun de mi vida. guardo el miedo en rincones de mi alma. veo las olas gigantes por la costa. siento el devenir de mis elecciones. no sé porque me suceden estas cosas. nunca las soñé pero aqui están, delante de mí. me siento agradecida por aquellos que me están dando la oportunidad de tener la tabla, los conocimientos y la compañia.)

estos mares, que me conectan a todo lo que conozco…

20 1 / 2014

Donde los luceros caen de pie: 
Mundaka ha sido una revelación hoy por la mañana… 
he llegado después del amanecer, 
luz rosada desvelando la ría y 
olas peinadas por una brisa terral nacida de las entrañas del paraíso. 
La marea ha ido vaciando su cuerpo dejando olas huecas 
a su paso, 
dándome un regalo increíble…
TUBO!!!!!!!!!!!!!

Donde los luceros caen de pie:

Mundaka ha sido una revelación hoy por la mañana…
he llegado después del amanecer,
luz rosada desvelando la ría y
olas peinadas por una brisa terral nacida de las entrañas del paraíso.
La marea ha ido vaciando su cuerpo dejando olas huecas
a su paso,
dándome un regalo increíble…
TUBO!!!!!!!!!!!!!